Misioneras
del
Santísimo Sacramento
y María Inmaculada
CASA
MADRE
Plaza
Sor Cristina de la Cruz, 1
18001 - Granada
+34 958 20 19 16
+34 958 28 15 80
CASA
GENERAL Calle Navarro
Amandi, 11
28033 - Madrid
+34 917 21 91 46
+34 917 21 92 44
Nos
llamamos y somos “Misioneras
del Santísimo Sacramento y María Inmaculada”,
nacidas en Granada el 25 de marzo de 1896. Fundadas
por María Emilia Riquelme y Zayas, y aprobadas por
el Papa S. Pío X en 1912.
Nuestro
Carisma es una experiencia del Espíritu Santo
vivido por nuestra M. Fundadora y transmitido a todas
nsotras
para que vivamos según ella. “Esta experiencia
nos configura con Cristo Sacerdote y víctima
en el misterio de la Eucaristía y nos hace
con Él,
alabanza, adoración, acción de gracias
e intercesión al Padre por todos los hombres” CC.12.
Mª
Emilia Riquelme y Zayas
“Queremos
ser prolongación de Jesús como alimento,
fuerza y consuelo para nuestros hermanos”
CC.
Este Carisma lo vivimos
en tres dimensiones esenciales:
A
través de la vivencia Eucarística
como celebración y como presencia permanente,
en la adoración perpetua.
En
la evangelización: misión “Ad
gentes”. Educación
de infancia y juventud y obras
complementarias;
parroquias,
trabajo social etc.
En
la vivencia Mariana, bajo
el misterio de la Inmaculada Concepción.
Nuestro
estilo de vida nace de los rasgos del misterio
Eucarístico, y nuestra Madre Fundadora
nos lo resume en el lema: “Dulzura y caridad;
inmolación voluntaria y alegre por la
gloria de Dios y bien de las almas. Y el sello
exterior la sencillez y la humildad”.
Tres amores en el corazón de la Congregación y en cada una de nosotras:
Jesús Eucaristía, María, y los hombres que no le conocen.
Todo su afán y desvelo era llevar el amor de los amores hasta los últimos
rincones de la tierra por todos los medios posibles: “Para las misioneras
no hay fronteras, y deben estar dispuestas a ir hasta los últimos confines
de la tierra”. “Nuestro Señor nos ha elegido por su infinita
misericordia, al dársenos así mismo y al hacernos suyas nos ha
sellado con el sello celestial de la vocación eucarística, y este
sello lleva consigo la dulce misión de amar a Jesús con delirio
hasta el martirio, la de darle a conocer a las almas y hacer que le amen”.
Después
de más de 100 años de andadura estamos
presentes en España, Portugal, Brasil, Estados
Unidos, Bolivia, Colombia, Angola, Perú,
México; llevadas de la mano de María, “por
cuya Madre se hizo todo en la Congregación”.