Breve
reseña biográfica María
Emilia Riquelme y Zayas
María
Emilia Riquelme y Zayas, es una gran mujer nacida en
Granada cuya vida abarca la mitad del siglo XIX y casi
del XX.
Parte de la familia Riquelme-Zayas
Sus padres, Don Joaquín
Riquelme y Gómez y Doña María Emilia
Zayas y de la Vega, de honda religiosidad, forman un
hogar cristiano, y acogen con alegría el nacimiento
de su hija.
Solo cuenta Emilia siete años
cuando muere su madre. Acude a la Santísima Virgen
en busca de consuelo, y desde ese momento va creciendo
su amor a María; de tal forma que, según
consta, tiene una experiencia maravillosa de la Santísima
Virgen en su adolescencia; experiencia que ella no comunica,
pero que un testigo ocular de lo acontecido, la directora
del Colegio en Sevilla, siendo más tarde religiosa,
deja constancia de ello en los Anales de las Hermanas
de la Cruz, donde actualmente se conserva.
María Emilia con su hermano
Joaquinillo
Primogénita
de cuatro hermanos, queda ella sola con su padre. La
vida le sonríe, tiene cuanto una joven puede
apetecer: cultura, posición, además de
muchas virtudes que realzan su atractivo.
Vive intensamente la Eucaristía;
y como cada día la gracia reclama mayor entrega,
cree llegado el momento de exponer a su padre el deseo
de ser religiosa. El General no quiere ni oír
hablar de ello; resultado: que por consejo del confesor
difiere la entrada mientras viva su padre.
Pensamiento
"Mi Dios y mi Todo.
En Dios todo lo encuentro, sin Él
nada quiero. Él me satisface plenamente"
Con filial cariño
y dedicación lo atiende hasta el último
momento. Muere el General en Sevilla en 1885.
Sígueme...
"Ven
y sígueme, porque para las Misioneras
no hay fronteras"
"Ven
y verás"
La
Semilla Fundadora
María Emilia no descansa,
capta las necesidades de su tiempo y redobla su trabajo
a favor de los más necesitados; quiere vivir
el sí que hace años dio al Señor.
Hay tanteos de vida religiosa
y al calor de los Ejercicios Espirituales y de la Adoración
al Santísimo Sacramento nace ese despliegue de
total entrega, se lanza a cumplir la voluntad de Dios.
Abre un camino en la Iglesia
con estilo propio… así al anochecer de
un siglo surge la Obra de María Emilia, mejor
“la Obra de la Virgen” como ella la llama…
en honor a Jesús y María; su nombre: “MISIONERAS
DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y MARÍA INMACULADA”.
María Emilia Riquelme
Siempre
Misionera
El
deseo de María Emilia se está
realizando “El celo de la Misionera
debe abarcar el mundo entero”.
Granada cuenta ya con un grupo
de intrépidas mujeres que hacen adoración
al Santísimo día y noche para pedir por
todo el mundo, mientras esperan turno para llevar el
mensaje evangélico.
Se suceden fundaciones en
España. Viaja a Roma y obtiene el Decretun Laudis
y la Aprobación Pontificia. Ya casi al atardecer
de su vida ve con alegría la fundación
de Brasil, más tarde Portugal… Muere María
Emilia llena de virtudes y méritos en la Casa
Madre el día 10 de diciembre de 1940.
El 28 de abril de 1991 se
Clausura el proceso diocesano de Canonización
y en 1996 se entrega la Positio en Roma. “Actualmente
sigue su curso a la espera de la pronta Beatificación.
Hoy la Congregación
cuenta con varias casas en España, Brasil, Portugal,
Bolivia, Estados Unidos, Colombia, Angola, Perú
y México.