Sumidos en el ambiente navideño,
únicamente sugerimos que se coloque un niño
Jesús bien visible, que presida nuestra celebración
de hoy.
Monición de entrada
Nos reunimos en esta tarde para orar
por las vocaciones. Es, también, momento,
al final del año, de reflexionar sobre nuestra
vocación, nuestra entrega incondicionada
al Padre. Al final de nuestra vida, se nos examinará
del amor.
Nuestra reflexión tiene como
telón de fondo la vocación. Oremos
para que este estilo de vida sea acogido por muchos
y tengamos una sola alma y un solo corazón
orientados hacia Dios.
Himno - canto (Como el Padre me amó)
Salmos (del día o los propuestos
para la celebración)
Lectura evangélica (Jn 15,
9 - 17)
Como el Padre me amó, yo también os
he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis
mis mandamientos permaneceréis en mi amor,
como yo he guardado los mandamientos de mi Padre,
y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para
que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo
sea colmado. Este es el mandamiento mío:
que os améis los unos a los otros como yo
os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da
su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos,
si hacéis lo que yo os mando. No os llamo
siervos, porque el sirvo no sabe lo que hace su
amo; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo
que he oído a mi Padre, os lo he dado a conocer.
No me habéis elegido vosotros a mí,
sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado
a que vayáis y deis fruto, y un fruto que
permanezca; de modo que todo lo que pidáis
al Padre en mi nombre os lo conceda. Lo que os mando
es que os améis los unos a los otros.
Reflexión
Preces
Llenos de alegría y gozo por
sentirnos llamados a la gran misión de anunciar
la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al
Padre nuestra oración confiada.
• Padre Santo, que quisiste
que tu Hijo, resucitado de entre los muertos, se
manifestara en primer lugar a los apóstoles,
haz que también nosotros seamos testigos
de Cristo hasta los confines del mundo, roguemos
al Señor. Te rogamos, óyenos.
• Padre Santo, que enviaste
a tu Hijo al mundo para dar la Buena Noticia a los
pobres, haz que sepamos proclamar el Evangelio a
todas las criaturas, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
• Tú que enviaste a
tu Hijo a sembrar la semilla de la palabra, danos
también a nosotros sembrar nuestra semilla
con nuestro trabajo, para que, alegres, demos fruto
con nuestra perseverancia, roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
• Tú que enviaste a
tu Hijo para que reconciliara el mundo contigo,
haz que también nosotros cooperemos a la
reconciliación de los hombres, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
• Tú que nos has llamado
a seguirte ... haz que, con nuestro testimonio personal
y comunitario, atraigamos operarios generosos a
tu mies, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Escucha, Padre, la oración
que te dirigimos. Concédenos que, fieles
a nuestra vocación y gozosos por el nacimiento
de tu Hijo en la tierra, vayamos por todo el mundo
proclamando tu Evangelio. Por Jesucristo, nuestro
Señor. Amén.
Padrenuestro
Elevemos al Padre eterno, sustento de toda vocación,
la oración que su hijo, Jesucristo, nos enseñó:
Padre nuestro…
Oración
María: Tu vida fue una entrega
total a Dios.
Él te escogió para la más alta
vocación en la tierra:
Ser la madre de Jesús, nuestro Salvador.
Tu sí del primer momento,
se prolongó en fidelidad
a todo lo largo y ancho de tus días.
La voluntad de Dios fue tu alimento,
su palabra el impulso para todos tus actos.
María, Virgen fiel, ayúdanos
a estar atentos
para descubrir la voluntad de Dios en cada uno.
Danos fortaleza para aceptar lo costoso,
lo amargo y difícil de nuestra vida;
danos constancia para cumplir hasta el fin,
lo que reclama la vocación que Dios nos ha
dado.
Y haz que otros jóvenes quieran seguir el
ejemplo
de todos los que dicen Sí. Amén.