Tomad, Señor, toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a
Vos, Señor, lo torno; todo es vuestro; disponed
de ello conforme a vuestra voluntad. Dadme vuestro
amor y gracia, que ésta me basta, sin que
os pida otra cosa.