El cristiano, antes y después
de comer tanto si lo hace solo como si comparte
los alimentos con otros hermanos, da gracias al
Dios providente por los manjares que cada día
recibe de Su bondad. No deja de recordar, además,
que Jesús unió el Sacramento de la
Eucaristía al rito de un banquete y que,
una vez resucitado de entre los muertos, se manifestó
a los discípulos al partir el pan.
Al iniciar la cena:
+En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén
Esta noche buena nos reunimos en
esta mesa para recordar y celebrar el nacimiento
de Nuestro Señor Jesucristo.
Te damos gracias Señor, Dios
Padre Omnipotente, porque por tu bondad en una noche
como ésta, permitiste que tu Único
hijo se hiciera hombre para liberarnos del yugo
del pecado.
Gracias, Padre Nuestro, por el cariño
de predilección que nos tienes, aún
sin merecerlo.
Gracias, Jesús Nuestro Señor,
porque nos enseñaste a ser humildes naciendo
en un pesebre cuando podías haber nacido
en un palacio. Enséñanos a ser como
tú, humildes y mansos de corazón.
Gracias, San José, hombre
recto y justo que acogiste con generosidad al Hijo
del Altísimo y que protegiste con amor y
devoción a la Santa Madre de Dios.
Gracias Santa María, Madre
de Dios y Madre nuestra, por haber dicho “Si”
cuando el ángel te anunció la voluntad
del Padre.
En esta Noche Santa, te pedimos Señor
por nuestras necesidades:
Te pedimos por la Santa Iglesia Católica,
por el Sumo Pontífice, por los Obispos, por
los Sacerdotes, por los diáconos, por los
misioneros, por los religiosos y por todos aquellos
hermanos que han entregado su vida para predicar
el Evangelio.
Te pedimos la Paz del mundo.
Te pedimos por nuestra Patria y por
nuestros gobernantes, para que sepan guiar con prudencia
y justicia a nuestra nación.
Te pedimos Señor por nuestra
familia, por nuestros amigos, por nuestros compañeros
de trabajo, por nuestros empleados.
Señor, Dios del Universo,
te damos gracias por estos alimentos que por tu
bondad recibimos de tus manos. Te pedimos por los
pobres del mundo que no pueden, en esta Noche Santa,
cenar como nosotros cenamos. Te pedimos por ellos,
y por nosotros para que aprendamos a compartir los
bienes que nos das todos los días, para que
a ejemplo de Jesucristo Señor nuestro, sepamos
vivir la caridad con nuestro prójimo todos
los días de nuestra vida.
Bendícenos, Señor,
y bendice estos alimentos. El Rey de la Gloria Eterna
nos haga partícipes de Su mesa Celestial.
Contestan todos: Amén
Al terminar la Cena:
Te damos gracias Omnipotente Dios por todos tus
beneficios en esta Noche Santa. Haz que cada uno
de nosotros en esta familia sepamos acercarnos a
ti como un niño que necesita de Tu auxilio,
tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.